La versatilidad del aceite de cártamo aporta valor a muchas empresas y consumidores. En la cocina, es un sustituto viable del aceite vegetal para freír, ya que tiene un punto de humeo alto. Los fabricantes de cosméticos lo aprecian por su compatibilidad con la piel, mientras que los artistas lo prefieren al aceite de linaza para mezclar pinturas.
Un color uniforme ayuda a garantizar que el producto cumpla con las expectativas de sabor, calidad y seguridad, lo que subraya la necesidad de medir con precisión el color del aceite de cártamo en cada etapa del procesamiento.
¿Qué factores influyen en el color del aceite de cártamo?
Hay factores que van desde las diferencias naturales en las materias primas hasta los cambios en el procesamiento y el almacenamiento que pueden afectar el color del aceite de cártamo:
- Tegumento y pétalos: El color del tegumento y los pétalos del cártamo puede alterar el color de los metabolitos y el ácido linoleico, produciendo variaciones de color en el aceite.
- Temperaturas de tostado: A medida que aumentan las temperaturas durante el tostado, el color de las semillas puede pasar de amarillo pálido a dorado y a un marrón más intenso.
- Almacenamiento: El aceite puede sufrir cambios sustanciales durante el almacenamiento si se expone a diferencias de iluminación y calidad del aire. Por ejemplo, la exposición prolongada y excesiva a la luz o a los rayos UV puede decolorar el aceite de cártamo.