El color del aceite de coco indica detalles como la frescura, la calidad y el sabor, e influye en que un consumidor elija un producto de la estantería. El papel esencial que desempeña el color significa que necesita un proceso de medición refinado. Adopte las siguientes buenas prácticas para garantizar la precisión y respaldar sus iniciativas de calidad.
1. Entender el color
Antes de medir los datos espectrales, infórmese sobre los factores que influyen en el color del aceite de coco. Este aceite va del blanco o amarillo claro a tonos más oscuros como el ámbar. El aspecto depende del tipo de coco utilizado, del método de extracción y de las impurezas o aditivos presentes. Durante el almacenamiento, otras influencias, como la temperatura y la iluminación, pueden cambiar el color.
Saber cómo influyen estos factores en el aspecto -y en qué fase de la fabricación- le proporciona la información necesaria para abordar de forma proactiva las variaciones mediante el control de los procesos de producción.
2. Utilice las herramientas y el equipo adecuados
Un espectrofotómetro proporciona las mediciones de datos más precisas. funciona haciendo brillar una luz controlada sobre una muestra y analizando las longitudes de onda emitidas. El dispositivo cuantifica la luz basándose en una escala o índice de color estándar del sector.
Los métodos anticuados, como la comparación visual, introducen muchas imprecisiones. La percepción de una persona puede cambiar en función de factores como la fuente de luz y su nivel de fatiga. Un espectrofotómetro elimina la subjetividad para proporcionar resultados más precisos y coherentes.