Conseguir un color uniforme en la industria de los aceites comestibles puede ser todo un reto, ya que el color de un aceite cambia durante el refinado, el procesado y el almacenamiento. Sin embargo, es crucial mantener el color adecuado para garantizar la seguridad del producto, la calidad y el cumplimiento de la normativa. Las normas de color establecen un punto de referencia para la comparación. La captura de mediciones precisas le permite identificar el grado del producto, mejorar la satisfacción del cliente, detectar problemas de producción y mejorar continuamente sus procesos de fabricación.