Un solo lote de producto que no cumpla con los estándares puede desencadenar una serie de problemas: quejas de los clientes, desperdicio de producto y costosos ciclos de reelaboración que afectan a tus resultados. Tanto si mides el color del pimentón como el de los cereales para el desayuno, las variaciones en el tamaño de las partículas pueden comprometer la coherencia de la marca en todas las líneas de productos.

La inconsistencia en las mediciones es solo un síntoma. El verdadero problema radica en elegir un espectrofotómetro o colorímetro inadecuado para el tamaño específico de las partículas. Los polvos finos de especias requieren enfoques distintos a los de los trozos irregulares de aperitivos; sin embargo, muchos fabricantes de alimentos siguen utilizando soluciones que no se diseñaron para las características de sus muestras. Comprender los efectos del tamaño de las partículas en la medición del color y explorar la mejor manera de abordar los problemas es el primer paso para obtener resultados consistentes y repetibles.

¿Qué dificultades plantea la medición del color en función del tamaño de las partículas de los alimentos?

La obtención de datos precisos sobre los polvos finos plantea retos muy distintos a los que plantea la evaluación del aspecto de los aperitivos.

Cuando las partículas pequeñas causan grandes problemas

Las partículas más finas, como las especias, los condimentos y los aromatizantes en polvo, pueden presentar superficies relativamente uniformes si se manipulan correctamente. Sin embargo, muchos programas de medición del color de los polvos fracasan precisamente a la hora de lograr esa uniformidad de forma sistemática. A medida que las muestras se asientan y compactan durante su preparación, suelen producirse variaciones en la textura de la superficie. Incluso las variaciones más leves afectan a la forma en que la luz interactúa con el material, lo que genera variaciones en las mediciones que no tienen nada que ver con el color real del producto.

En el caso de partículas finas como estas, un campo de visión (AOV) de 1 pulgada ofrece una cobertura suficiente cuando la superficie de la muestra se ha preparado adecuadamente. La clave está en eliminar los errores introducidos por el operador que provocan variaciones artificiales en la superficie. Cuando los procedimientos de manipulación se mantienen uniformes entre las muestras y los operadores del laboratorio, se crean condiciones de medición más predecibles.

Errores comunes en la medición de partículas de gran tamaño

Los cereales, los frutos secos, los aperitivos, los frijoles enteros y otras partículas grandes o de forma irregular plantean retos de medición totalmente distintos.

A diferencia de los polvos finos, que pueden depositarse en superficies lisas, las partículas grandes conservan su forma individual y crean huecos entre ellas. Estos huecos permiten que la luz penetre de forma diferente según cómo se depositen las partículas en el recipiente de la muestra. Una medición puede captar más zonas de sombra, mientras que otra capta más superficies directas de las partículas, lo que da lugar a resultados inconsistentes.

Las variaciones en la textura de la superficie de las muestras de partículas de gran tamaño complican aún más la obtención de datos precisos. Las piezas individuales pueden presentar superficies curvas, bordes irregulares o grosores variables, lo que genera sombras y patrones de reflexión de la luz que cambian con cada presentación de la muestra. Los espectrofotómetros de color tradicionales, con un ángulo de visión (AOV) de 1 pulgada y diseñados para superficies lisas y uniformes, tienen dificultades para hacer frente a estas variaciones de textura, ya que se basan en mediciones únicas de áreas limitadas.

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¿Cómo puedo superar los retos?

Para superar estos retos relacionados con el tamaño de las partículas de los alimentos es necesaria una estrategia sistemática. Todos los elementos —normas, procedimientos y equipos— deben funcionar de forma coordinada, ya que centrarse únicamente en un aspecto deja lagunas que comprometen la fiabilidad de las mediciones.

Cumplir con las normas pertinentes del sector

Las normas del sector proporcionan el marco necesario para llevar a cabo programas de medición del color coherentes y fundamentados, muchos de los cuales se diseñaron originalmente para la evaluación visual.

La espectrofotometría salva esta brecha al abordar la subjetividad de la cuantificación visual del color mediante resultados numéricos específicos del sector. Por ejemplo, las normas de tueste de café de la SCAA se basan tradicionalmente en ocho discos de colores para clasificar los tuestes desde muy claros hasta muy oscuros. Los equipos avanzados de medición del color, con puntuaciones e índices de la SCAA incorporados, cuantifican el número y el nombre exactos de la SCAA, lo que elimina las conjeturas y favorece la repetibilidad.

Más allá de las normas específicas del sector, los fabricantes de productos alimenticios también deben cumplir con la normativa de la FDA sobre aditivos colorantes que regula el uso de colorantes alimentarios. La medición espectrofotométrica garantiza el cumplimiento de estas normas al proporcionar datos cuantificables para la toma de decisiones en materia de control de calidad.

Desarrollar procedimientos repetibles para la manipulación y presentación de muestras

A lab technician scooping spices into a beaker

Incluso los equipos más avanzados pueden presentar variaciones de color en polvos, muestras de grano grueso y partículas de gran tamaño cuando la preparación varía considerablemente. El desarrollo de procedimientos repetibles para cada tipo de muestra puede minimizar las inconsistencias, mejorando la precisión y la fiabilidad de los resultados. Las empresas garantizan la uniformidad del color en todas las líneas de producción mediante la estandarización de estos procedimientos y la formación de todos los operarios para que los sigan al pie de la letra.

En el caso de materiales con partículas finas, como especias y condimentos, una presentación homogénea de la muestra permite obtener superficies uniformes que garantizan mediciones repetibles. Las partículas grandes e irregulares plantean retos distintos, ya que los huecos y las sombras entre ellas pueden afectar significativamente a los resultados. En ambos casos, los accesorios adecuados facilitan enormemente la preparación correcta de la muestra y permiten ahorrar un tiempo valioso.

El objetivo sigue siendo el mismo independientemente del tamaño de las partículas: todas las muestras deben someterse al mismo tratamiento de preparación, de modo que las variaciones en las mediciones reflejen diferencias reales entre los productos y no inconsistencias en la manipulación.

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Invierte en el equipo y los accesorios adecuados

Un espectrofotómetro o colorímetro inadecuado puede echar por tierra incluso los mejores procedimientos, por lo que la elección del equipo es el elemento final decisivo de su programa de medición. Un equipo diseñado específicamente para los retos particulares de cada tamaño de partícula elimina las variaciones que dan lugar a resultados inconsistentes.

El ColorFlex L2 de HunterLab ofrece funciones específicas para la medición del color de polvos y partículas finas. Este dispositivo cuenta con:

  • Geometría óptica anular iluminada de 45°a:0° para una iluminación controlada y uniforme que reproduce la forma en que el ojo humano percibe el color.
  • Una cámara integrada con función de vista previa para garantizar una visualización correcta.
  • Uso estándar en el sector de AOV de 1 pulgada y medición rápida para simplificar el cálculo preciso de la media.
  • Software avanzado de análisis del color y una amplia biblioteca de índices de color relacionados con los alimentos integrados, que permiten utilizarlo como estación de trabajo de color independiente.
  • Accesorios opcionales, como un vaso de vidrio para muestras, una tapa opaca y un juego de anillos y discos, para garantizar una preparación y presentación repetibles de las muestras.

Para partículas grandes e irregulares, como cereales, frutos secos y aperitivos, elija el espectrofotómetro HunterLab Aeros. Este dispositivo es el único espectrofotómetro/colorímetro SMART sin contacto del mundo. Destaca donde los equipos de medición única fallan, con un diseño inteligente que ofrece: 

  • Tecnología de ajuste automático de la altura: Aeros detecta la muestra y ajusta automáticamente la altura del sensor para garantizar una captura precisa de los datos.
  • Una plataforma giratoria automatizada desplaza continuamente la muestra por debajo del sensor para compensar de forma natural las sombras y los huecos aleatorios.
  • Medición con un solo toque de 27,5 pulgadas cuadradas, que recoge y promedia hasta 35 mediciones en una sola lectura en tan solo cinco segundos para minimizar el impacto de las diferencias en el tamaño de las partículas y la textura de la superficie.
  • Funcionamiento sin contacto, lo que reduce al mínimo la preparación y evita la contaminación cruzada entre muestras.
  • Accesorios opcionales, como soportes para placas de Petri y bandejas de muestras, que facilitan la preparación y la presentación.

El criterio de elección es sencillo. Para muestras de partículas finas que, cuando se preparan adecuadamente, pueden formar superficies relativamente lisas y uniformes, el ColorFlex L2 ofrece la precisión y la rapidez que necesita. Si su producto contiene partículas grandes e irregulares con huecos y variaciones de textura, la amplia plataforma giratoria para muestras del Aeros y su método de mediciones múltiples proporcionan una representación que las mediciones individuales no pueden lograr.

Consigue resultados de color uniformes con HunterLab

Las variaciones en el tamaño de las partículas plantean retos específicos a la hora de medir el color en los productos alimenticios, pero un enfoque sistemático y el equipo adecuado permiten superarlos. HunterLab lleva más de 70 años fabricando ese equipo para las marcas líderes a nivel mundial.

Nuestro ColorFlex L2 ofrece mediciones precisas para partículas finas, como especias y condimentos, mientras que el Aeros se encarga de partículas grandes e irregulares presentes en cereales, frutos secos y aperitivos. Ambas soluciones se integran a la perfección en sus procesos de control de calidad para garantizar el cumplimiento normativo y la coherencia de la marca.

¿Listo para resolver sus retos en la medición del color de los alimentos? Póngase en contacto con los expertos en medición del color de HunterLab para analizar qué solución se adapta mejor a sus necesidades en cuanto al tamaño de las partículas, o explore hoy mismo nuestra gama de espectrofotómetros y colorímetros en línea.