La cuantificación precisa del color de la fruta es fundamental para los procesadores y exportadores de productos agrícolas. Evaluar correctamente el color ayuda a los profesionales agrícolas a comprender cuándo cosechar las frutas para que lleguen a los estantes en su momento óptimo de atractivo para los consumidores. La captura de datos cromáticos y espectrales también permite a los fabricantes cumplir con las normas industriales o reglamentarias, lo que favorece el consumo seguro y el cumplimiento de estas obligaciones.
¿Qué normas de color se aplican a la fruta?
Las normas principales sobre el color de la fruta provienen del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). Los procesadores de fruta utilizan estas directrices para ayudar a establecer los grados y medir la madurez. Por ejemplo, las manzanas deben cumplir con un nivel de color específico para llevar denominaciones como Extra Fancy y No. 1. Existen normas similares para otros productos agrícolas.
Las frutas destinadas a la exportación también deben cumplir las normas establecidas por la jurisdicción receptora. Por ejemplo, la norma 2023/2429 de la Unión Europea establece los requisitos de color para los cítricos, los chiles, las bayas y otros productos.