Los materiales plásticos se presentan en una gran variedad de formas y tamaños, pero cuando se trata de sostenibilidad, todo es cuestión de color.
Aunque los distintos colores son visualmente atractivos, hay una función más importante de las diferentes tonalidades: el código de colores desempeña un papel importante en el reciclado de plásticos.
La variación de color entre los productos de plástico puede resultar estética, pero también es una parte importante de un sistema de codificación por colores pensado para un mundo más respetuoso con el medio ambiente. La clasificación óptica ha sido un método eficaz de reciclaje y clasificación en la industria del vidrio durante bastante tiempo, y con el aumento de la necesidad de productos de plástico reciclado, la clasificación por colores se ha convertido en la norma también en la industria del plástico.
Según la EPA (Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos), "el reciclado de plásticos postconsumo está en pañales y experimenta un rápido crecimiento". El uso de plásticos postconsumo y resinas plásticas depende de la tecnología del color para la clasificación por colores, que se ha relacionado directamente con la comerciabilidad. El proceso de clasificación por colores se ha basado tradicionalmente en la clasificación manual de los distintos materiales de vidrio y plástico, pero se ha propuesto un nuevo plan de fase I que utiliza la tecnología más avanzada de correspondencia de colores. A medida que la tecnología se esfuerza por satisfacer las exigencias de un mundo más ecológico, las industrias también se enfrentan a los nuevos retos que plantea la consecución de estos estándares.