En la actualidad, organizaciones como la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo (CPSC) de Estados Unidos y la Comisión Europea de Residuos Medioambientales están prohibiendo la circulación de muchos de estos aditivos y están estableciendo normativas estrictas sobre el uso y la reutilización de determinados materiales o productos plásticos que pueden contener materiales peligrosos en su composición química. Aunque se están produciendo nuevos materiales plásticos con composiciones químicas más seguras, la capacidad de identificar materiales peligrosos en plásticos post-consumo es esencial para aumentar los esfuerzos de reciclaje eficaces.
La identificación de materiales peligrosos en plásticos solía ser un proceso muy lento que requería equipos caros y pruebas de laboratorio. Sin embargo, gracias a la tecnología espectrofotométrica, ahora podemos identificar y clasificar estos productos en una fracción del tiempo y, gracias a la portabilidad de los instrumentos, este proceso puede realizarse prácticamente en cualquier lugar.
Uso de espectrofotómetros para la identificación de plásticos
Los residuos plásticos son un gran problema en nuestro mundo, y numerosas organizaciones medioambientales como la EPA (Agencia de Protección Medioambiental) advierten tanto a consumidores como a fabricantes de los efectos que estos materiales de desecho tienen en nuestro medio ambiente. Para aumentar los esfuerzos de reciclaje, es importante que los plásticos se identifiquen cuidadosamente según su composición química. Esto es imposible de lograr mediante el análisis del ojo humano, por lo que muchos productos de plástico hoy en día se han identificado utilizando un sistema numérico que identifica la composición química del producto. Sin embargo, esta información no siempre es legible cuando el producto llega a la planta de reciclaje, y sólo se aplica a un puñado de productos de plástico que utilizamos a diario.
Para que los esfuerzos de reciclaje funcionen, es necesario lograr una rápida identificación de los materiales plásticos postconsumo mediante el análisis espectral. Industrias como la automoción, la producción de materiales de construcción y la fabricación de alfombras podrían beneficiarse enormemente de una rápida identificación y análisis de sus productos para aumentar los esfuerzos de reciclaje y utilizar más productos postconsumo. Sólo la industria de las moquetas estima que más de 4.000 millones de libras de material de moqueta se vierten en nuestros vertederos cada año. El uso del análisis espectrofotométrico para determinar la composición química de las moquetas de nailon podría dar lugar a la reutilización de gran parte de este material desperdiciado, y los esfuerzos de Carpet America Recovery Effort apoyan claramente esta opción.