El café puede ser la mejor manera de empezar la mañana, pero antes de que llegue a su taza favorita, un tostador se asegura de que tenga el color adecuado para su tueste. El color puede ser complejo y difícil de examinar a fondo con el ojo humano. Con herramientas de medición especiales, como un espectrofotómetro, los tostadores pueden cumplir las normas de color de la industria cafetera.
Normas de color en la evaluación del café
Los granos de café empiezan verdes, y el tueste oscurece el grano y cambia su sabor. Este proceso de tueste es la razón por la que existen tuestes claros, medios y oscuros. El color del grano es un indicador importante del tipo de tueste y del sabor que tendrá el café.
A la hora de decidir el color adecuado para un grano de café, hay que tener en cuenta cómo vemos el color. El color procede de la cantidad de luz que una sustancia absorbe o refleja, lo que suele denominarse propiedades ópticas. El color de la luz y la posición de una persona pueden afectar a su percepción del color. Aunque el ojo humano puede percibir una serie de longitudes de onda para registrar el color, no puede verlas todas, lo que puede afectar a la calidad del color.
El color se compone de tres propiedades: tono, saturación y brillo. Para obtener mediciones precisas de estas magnitudes, los tostadores de café pueden utilizar instrumentos de medición del color. Estas herramientas, como los espectrofotómetros, eliminan la subjetividad humana del color y hacen que el tueste del café sea más definible.