Los frutos secos requieren un riguroso control de calidad para garantizar que desprenden una calidad, un sabor y un aspecto excepcionales, especialmente en el caso de los frutos secos cocidos y tostados. Los fabricantes deben ser capaces de identificar materias primas indeseables y métodos de procesado incorrectos para garantizar que distribuyen productos de la mejor calidad a los consumidores.
El color de los frutos secos es un indicador importante de la calidad, el sabor y la precisión del procesado. Los espectrofotómetros para la medición del color hacen que el control de calidad sea eficiente al proporcionar datos objetivos sobre el color.
Cuándo realizar la medición del color en las nueces
Aunque la medición del color es crucial para confirmar la calidad del producto, estos datos no son necesariamente útiles o eficientes en todas las fases del procesado. Por ejemplo, las mediciones de color realizadas antes de la limpieza de los frutos secos no suelen ser fiables debido a la presencia de factores externos que aún no se han eliminado.
Entre las etapas de procesamiento de los frutos secos en las que la medición del color es valiosa se incluyen:
Después de la limpieza: Una vez que las nueces están limpias, un espectrofotómetro puede producir datos de color más significativos basados en el color de la cáscara. Sin embargo, puede que no indique con precisión la calidad tan pronto.
Después del tueste: Los datos de color tomados después del tueste ofrecen información valiosa sobre métodos de procesamiento precisos. Las variaciones de color pueden indicar temperaturas o tiempos de tostado inadecuados, lo que permite a los operadores tomar medidas correctivas.
Después de aromatizar y recubrir: Siempre debe medir el color después de añadir aromatizantes y recubrimientos adicionales para garantizar un atractivo visual óptimo.