Un espectrofotómetro inteligente puede medir el color de cientos de granos de café simultáneamente. Fuente de la imagen: Unsplash usuario Jason Wong
Estados Unidos es el hogar de algunos de los bebedores de café más ávidos del mundo. Alrededor del 64% de los adultos estadounidenses afirman beber al menos una taza de café al día.1 Aunque se trata de una gran noticia para la industria del café, también supone un reto potencial para los fabricantes de café. Para satisfacer esta alta demanda diaria tanto de cantidad como de calidad, los fabricantes tienen que asegurarse de que sus productos sean lo más consistentes y deliciosos posible. Una sola mala experiencia con granos de café tostados de forma desigual podría afectar a la percepción que el cliente tenga del producto en el futuro.
Por eso, el control de calidad del color es esencial para la industria cafetera. El color suele estar estrechamente relacionado con el nivel de tueste y el sabor del café, por lo que es importante contar con un lote de granos homogéneo. Pero, ¿cuál es la mejor manera de garantizar la consistencia del color en sus productos de café? Puede considerar el uso de un espectrofotómetro inteligente que está diseñado específicamente para medir el color de muestras texturizadas como granos de café enteros y molidos. Cuando utilice un espectrofotómetro inteligente, no sólo obtendrá las mediciones de color más precisas posibles, sino que también ahorrará una cantidad significativa de tiempo y esfuerzo en el proceso.
Medir el color de las muestras de café no siempre es rápido ni sencillo
Aunque el control de calidad del color es un paso esencial en el proceso de fabricación del café, eso no significa necesariamente que medir el color del café sea fácil o rápido. De hecho, hay una serie de retos a los que se enfrentan los fabricantes de café cuando intentan analizar el color de sus granos. He aquí algunos de estos posibles obstáculos:
- Análisis inexacto: Si utiliza únicamente el ojo desnudo para analizar el color de sus granos o productos de café molido, puede malinterpretar el color de su producto. Esto se debe a que la percepción del color es subjetiva entre diferentes personas y a que ciertos factores ambientales (como la iluminación) pueden hacer que el color parezca más oscuro o más claro de lo que realmente es.
- Muestras demasiado pequeñas: Una pequeña muestra de café puede no reflejar con precisión el color de todo el lote. Por ejemplo, si algunos de sus granos de café estaban más cerca de la fuente de calor del tostado que otros, entonces es probable que esos granos tengan un color más oscuro.2 Si sólo mide el color de esos granos, entonces puede terminar desechando todo el lote porque cree que todos los granos estaban demasiado tostados. En general, medir una muestra más grande de su producto de café le proporcionará resultados más precisos porque reflejará mejor todo el lote.
- Mediciones que consumen tiempo: Incluso si utiliza un espectrofotómetro para analizar el color de sus productos, muchos instrumentos estándar de sobremesa y portátiles sólo son capaces de realizar mediciones de áreas pequeñas de una muestra. Esto significa que sólo puede analizar el color de unos pocos granos o posos de café a la vez. Para determinar si todo el lote está dentro de su tolerancia de color, tendría que tomar múltiples mediciones de muchas muestras pequeñas de café y promediar estas mediciones separadas para obtener sus resultados finales de consistencia del color. Este proceso requiere mucho tiempo y esfuerzo.
- Los portamuestras necesitan ser reemplazados: Los espectrofotómetros estándar también suelen venir con portamuestras que incluyen una cubierta de vidrio o plástico diseñada para proteger la muestra del interior y evitar que toque el sensor del instrumento. El problema con este tipo de soportes es que pueden rayarse o contaminarse con el producto con el tiempo, y esto puede afectar a los resultados de la medición del color. Debe sustituir estos soportes con frecuencia para asegurarse de obtener mediciones precisas en todo momento.