Los espectrofotómetros tienen un valor incalculable para muchas industrias, desde la alimentaria hasta la plástica y otras, ya que proporcionan la uniformidad de color necesaria para optimizar la eficiencia de la cadena de suministro y maximizar la calidad del producto. La clave para garantizar un rendimiento fiable y la calidad de la medición del color es saber cómo mantener correctamente un espectrofotómetro.
¿Cuál es la función de un espectrofotómetro?
Un espectrofotómetro mide científicamente el color de los materiales utilizando una fuente de luz, óptica selectiva de longitud de onda, sensores y software para convertir la energía emitida en una escala de color estándar de la industria. Esta medición permite a las empresas verificar la calidad y consistencia de sus productos, ingredientes y materias primas. El dispositivo imita la forma en que el ojo humano ve el color, pero elimina las observaciones visuales manuales, propensas a errores, para una mayor precisión.
Buenas prácticas para utilizar y cuidar su espectrofotómetro
Los espectrofotómetros deben someterse a un mantenimiento rutinario adecuado para ofrecer las mediciones más precisas y exactas. Con la estandarización y el cuidado adecuados, puede asegurarse de que su espectrofotómetro de color funcione a pleno rendimiento.
1. Realizar el mantenimiento rutinario
Un dispositivo bien mantenido proporciona las lecturas más precisas y fiables. El mantenimiento comienza con una limpieza a fondo. Por muy bien calibrado que esté su dispositivo, no proporcionará lecturas precisas o coherentes si no está limpio. Por eso es fundamental asegurarse de que el espectrofotómetro esté libre de suciedad, polvo, mugre y otros contaminantes que pueden oscurecer los resultados de las mediciones.
Cuando limpie su equipo, es fundamental que siga las prácticas recomendadas que se indican en el manual del usuario para evitar dañar el dispositivo e invalidar la garantía. Evite utilizar herramientas o sustancias agresivas o abrasivas para limpiar el espectrofotómetro.
La frecuencia de limpieza varía en función de los componentes. El exterior del sensor y el montaje suelen requerir una limpieza semanal. Si su trabajo implica muestras sucias que entran en contacto con el sensor, es posible que también tenga que limpiar entre mediciones.
También debe tener en cuenta el entorno a la hora de determinar la frecuencia de limpieza. Por ejemplo, una unidad almacenada en un armario polvoriento y mal ventilado requerirá más limpiezas rutinarias que una contenida en una oficina con aire acondicionado.
Otras comprobaciones rutinarias de mantenimiento son:
- Inspección y limpieza del cable de alimentación
- Comprobación de que la óptica está limpia y en buen estado
- Pruebas de estructuras generales como la pantalla táctil o los botones del dispositivo
Más allá de estas comprobaciones generales, cada modelo funciona de forma diferente. Consulte el manual del propietario para conocer los procedimientos de mantenimiento adicionales específicos del aparato.