Para muchas personas, las venas pequeñas o difíciles de localizar pueden ser una pesadilla a la hora de hacerse una extracción de sangre. Sin embargo, con la nueva tecnología de luz infrarroja, se eliminan las conjeturas y se facilita el proceso a médicos y pacientes. Fuente de la imagen: Flickr usuario Seniju
Casi todo el mundo ha pasado por la dura experiencia de que le saquen sangre o le inserten una vía intravenosa en el brazo. No es una experiencia agradable, y menos aún si sus venas son pequeñas o difíciles de localizar. Si ya ha sufrido hematomas o pinchazos incesantes durante este tipo de procedimientos, la nueva tecnología de espectroscopia UV puede aportar una respuesta para hacer este proceso más fácil y menos traumático.