El color es uno de los primeros procesos sensoriales que experimentan los seres humanos. Puede alertarnos de un peligro potencial, como el color naranja de un cono de seguridad, o indicarnos qué sabor podemos esperar de un caramelo.
Los cambios a largo plazo en la apariencia del color pueden tener efectos negativos: un camión de bomberos de color rosa empolvado no llamará la atención con la misma eficacia que uno de color rojo brillante. Conocer la estabilidad del color y comprender su importancia, sus retos y la mejor manera de garantizarla puede ayudarle a evitar desviaciones no deseadas de los resultados previstos, esperados y deseados.
Definición de la estabilidad del color
En términos sencillos, la estabilidad del color se refiere a la capacidad de un material para mantener un color uniforme a lo largo de su vida útil.
Es importante señalar que la estabilidad del color difiere sustancialmente de la consistencia y la constancia del color. Si bien mantener esas características también es fundamental, estos términos se refieren más a eliminar las variaciones cromáticas entre lotes, líneas de producción, instalaciones y condiciones de observación, como la iluminación.
Factores que pueden afectar a la estabilidad del color
Hay múltiples factores que pueden provocar alteraciones en la cromaticidad con el paso del tiempo. Como resultado, pueden producirse cambios durante cualquier fase de la fabricación y a lo largo del almacenamiento y la distribución del material. La exposición excesiva a los siguientes factores puede afectar a la estabilidad del color:
- Humedad
- Oxígeno
- Luz y rayos UV
- Temperaturas extremas
- Productos químicos
La importancia de la estabilidad del color
Mantener el color a lo largo del tiempo es fundamental por varias razones.
Calidad
El color y la calidad están intrínsecamente relacionados. Una cromaticidad que satisfaga las expectativas de los consumidores les anima a formarse una imagen positiva de la marca. Cuando el color se ajusta a los estándares del sector, también muestra que su empresa está comprometida con las mejores prácticas. La estabilidad del color contribuye a estos resultados al garantizar una durabilidad prolongada, lo que aumenta el valor percibido.
Seguridad y cumplimiento normativo
En muchos productos, la estabilidad del color va de la mano con la seguridad. Piensa en productos como cintas reflectantes de seguridad, uniformes militares de camuflaje y aceites comestibles, donde los cambios de color con el tiempo pueden afectar la visibilidad o indicar una posible contaminación que haría que no fueran seguros para el consumo. Además, los productos cuyo color mantiene tolerancias aceptables en industrias altamente reguladas evitan multas o sanciones innecesarias.
Apelación
Los clientes pueden considerar el color como el factor determinante principal en sus decisiones de compra de determinados artículos, como revestimientos vinílicos y tejas para techos. La remodelación del exterior de una vivienda es una inversión importante que los consumidores esperan que dure muchos años. Los clientes no solo quieren que tenga un buen aspecto ahora, sino que quieren saber que el color que ven al principio es el color que pueden esperar que se mantenga, incluso después de una exposición prolongada a los elementos.