Los aceites comestibles como el de coco varían de color en función de muchas características, entre ellas la temperatura. El aceite de coco es sólido y blanco a temperatura ambiente, mientras que es líquido y transparente a temperaturas más altas. El color también varía en función de los procesos de refinado y clasificación. Otros factores que influyen en el color son la calidad del aire, las condiciones de almacenamiento y la iluminación. Por ejemplo, la exposición al oxígeno durante el almacenamiento provoca cambios de color no deseados. Estos factores requieren procesos y equipos adaptados para medir y cuantificar el aspecto.
Por qué es importante medir el color del aceite de coco
Las mediciones exactas y precisas del color tienen varias ventajas:
- Aseguramiento del proceso: Las mediciones ofrecen datos espectrales y de color coherentes para garantizar que los aceites se han sometido a niveles óptimos de refinado y clasificación.
- Calidad del producto: El color advierte de una posible contaminación en el aceite de coco, por lo que es vital para mantener la calidad.
- Percepción del cliente: El aspecto visual de su producto influye en que los clientes lo elijan de la estantería. Una herramienta de medición del color favorece la estandarización del mercado.
- Cumplimiento de normativas y estándares industriales: Las normativas y estándares industriales, como los de la Food and Drug Administration y la American Oil Chemists Society, regulan y promueven la calidad de los aceites comestibles. Las soluciones de medición del color permiten un cumplimiento más eficaz de estas normas.