La tecnología espectrofotométrica es fundamental para garantizar un control preciso del cambio de color y optimizar la eficacia. Fuente de la imagen: Flickr usuario tourist_on_earth
En los últimos años, fabricantes de todos los sectores han tenido que reevaluar sus métodos de producción para maximizar la flexibilidad y la eficiencia en respuesta a la incertidumbre económica y a la rápida evolución de los gustos de los consumidores. Para muchos, esto ha supuesto adoptar una metodología de fabricación "justo a tiempo". Conceptualizada por primera vez en Japón en la década de 1960, la filosofía JIT se ha hecho cada vez más popular en Occidente, ya que permite a los fabricantes minimizar los niveles de inventario y recibir los materiales sólo cuando se necesitan, reduciendo los residuos y facilitando la capacidad de respuesta a las cambiantes demandas del mercado.1 Para los fabricantes de productos plásticos, el aumento de la frecuencia de cambio de color ha sido una parte importante del cambio a la producción JIT y los espectrofotómetros están desempeñando un papel integral en el desarrollo de métodos de cambio más eficientes.
Mientras que los fabricantes de plásticos solían trabajar con un solo color durante varios días seguidos, hoy en día es habitual ver varios cambios en un solo turno. Fuente de la imagen: Horia Varlan, usuario de Flickr