El color desempeña un papel importante en la comunicación de la calidad de los alimentos. Los consumidores pueden identificar fácilmente una galleta poco cocida o demasiado cocida por su color y textura anormales, sabiendo que estos elementos afectarán a su sabor. Por otro lado, los consumidores asociarán una galleta perfectamente caramelizada con un producto de alta calidad que probablemente tenga un sabor delicioso.
El aspecto de una galleta influye directamente en los hábitos de compra de los consumidores. Puede utilizar un espectrofotómetro de color para medir el color de sus muestras de galletas y asegurarse de que proyectan un aspecto uniforme y deseable.
Desafíos de la medición del color de las galletas
Aunque medir el color de las galletas es vital para elaborar un producto de alta calidad, este proceso puede plantear varios retos a los fabricantes:
- Textura irregular: Las galletas tienen muchas características incoherentes que dificultan el análisis del color, como sus diferentes formas, tamaños y superficies muy texturizadas. A simple vista, es casi imposible determinar el color con precisión.
- Compromiso de tiempo: Los fabricantes de galletas a gran escala deben analizar miles de galletas cada año. Medir el color de las muestras de galletas de una en una puede requerir mucho tiempo y trabajo.
- Desgaste del equipo: El desgaste normal puede afectar al rendimiento del dispositivo de medición del color y provocar mediciones imprecisas.